Dolor lumbar: causas, ejercicios y cuándo preocuparse (guía completa)

El dolor lumbar es la causa de discapacidad más frecuente en el mundo y casi todos lo sufriremos alguna vez. La buena noticia es que en más del 90 % de los casos no hay una lesión grave detrás, y que mantenerse activo y hacer ejercicio es el tratamiento con más respaldo científico. En esta guía tienes todo lo que necesitas saber y enlaces a cada tema en detalle.

Información divulgativa. No sustituye la valoración de un fisioterapeuta o médico.

Qué es el dolor lumbar inespecífico

Se llama inespecífico cuando no se puede atribuir a una causa concreta (fractura, infección, tumor o compresión nerviosa importante). Es el tipo más común. Influyen la carga física, el sedentarismo, el estrés, el descanso y la forma en que interpretamos el dolor. Las pruebas de imagen suelen mostrar «desgastes» o discos abombados que también aparecen en personas sin dolor, por eso las guías no recomiendan hacerlas de rutina.

Señales de alarma: cuándo ir al médico

  • Pérdida de control de la orina o las heces, o dificultad para orinar.
  • Pérdida de sensibilidad en la zona genital o entre las piernas.
  • Debilidad que empeora en una o ambas piernas.
  • Fiebre, pérdida de peso sin explicación o antecedentes de cáncer.
  • Dolor tras un traumatismo fuerte, o en personas con osteoporosis.
  • Dolor nocturno intenso que no cambia con ninguna postura.

Tipos de dolor lumbar más frecuentes

Tipo Cómo se siente Guía
Lumbalgia inespecífica Dolor en la zona baja de la espalda, a veces hacia el glúteo 10 ejercicios para el dolor lumbar
Ciática Dolor que baja por la pierna, a veces con hormigueo Ejercicios para la ciática
Hernia discal Dolor lumbar o en la pierna asociado a un disco Ejercicios para la hernia discal

Qué funciona según la evidencia

  • Mantenerse activo: el reposo en cama retrasa la recuperación.
  • Ejercicio: fuerza, control motor, pilates, caminar… Todos obtienen resultados parecidos; lo importante es hacerlo con constancia.
  • Educación: entender que la espalda es fuerte y que dolor no siempre significa daño reduce el miedo y mejora la evolución.
  • Calor local: alivio a corto plazo como complemento.
  • Terapia manual por un fisioterapeuta: útil combinada con ejercicio, no sola.

Lo que no ayuda (o puede empeorar)

  • Reposo prolongado y evitar todo movimiento.
  • Pruebas de imagen sin señales de alarma.
  • Depender solo de tratamientos pasivos.

Cuánto tarda en mejorar

La mayoría de episodios agudos mejoran de forma notable en 2–6 semanas. Si el dolor dura más de 6–12 semanas o limita mucho tu día a día, conviene una valoración por un fisioterapeuta para diseñar un programa de ejercicio individual.

Preguntas frecuentes

¿Es mejor estar en reposo o moverme?

Moverte. Adapta la actividad al dolor, pero evita quedarte en la cama: caminar a diario es uno de los mejores tratamientos.

¿Necesito una resonancia?

Solo si hay señales de alarma o si el dolor no mejora tras varias semanas de tratamiento y el médico lo considera necesario.

¿Puedo seguir entrenando?

Sí, adaptando la carga. Muchas personas mejoran antes si mantienen el ejercicio con menos peso o volumen.

Referencias

  • NICE. Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59).
  • Qaseem A et al. Noninvasive treatments for acute, subacute, and chronic low back pain: a clinical practice guideline from the American College of Physicians. Ann Intern Med, 2017.
  • Hayden JA et al. Exercise therapy for chronic low back pain. Cochrane Database Syst Rev, 2021.